Necesidad

28 10 2007

Odio trabajar los fines de semana.

Y ahora a coger otra vez el coche y arreando para las valencias… ¡ains!

Necesito el puente. El que sea. ¡Ya!

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Música recomendada I: Vega

27 10 2007

Con este post inauguro mis “Recomendaciones”. La primera va para una gran voz (a pesar de haberse dado a conocer en OT): Vega.

No os perdáis sus trabajos, especialmente recomendada para esos días melancólicos y dulzones de pereza y sofá, o para conducir bajo la lluvia.

Podéis visitar su página





Schumacher

27 10 2007

Ayer vi en las noticias la entrega de los Premios Príncipe de Asturias.

La verdad, que le otorguen el mismo premio a un escritor como Amos Oz, al director de la revista Science o a los supervivientes del Holocausto, me parece bien.

Pero que alguien me explique qué pinta ahí un piloto de fórmula 1 (si es que se dedica a eso el buen señor). A mí me parece un agravio comparativo. Algo así como poner al mismo nivel a Juan Ramón Jiménez y al redactor de las ofertas de Carrefour.





Camiones

26 10 2007

Odio los camiones.

Odio que ocupen todo el ancho de la carretera comarcal cuando voy a mi pueblo. Odio que aceleren justo cuando vas a adelantarles. Odio que se pongan en paralelo jugando a adelantarse uno a otro durante veinte kilómetros de autovía en plan “a ver quién es más chulo” mientras llevan detras una cola de veinte o treinta vehículos. (¿Para cuándo una ley que les obligue a circular sólo por el carril derecho?) 

Odio la prepotencia de esos camioneros que se creen los amos de la carretera sólo porque llevan un trasto de cuatro ejes y varias toneladas que podría dejar chafado tu coche sin inmutarse. Odio a esos camioneros a los que ves a media mañana en cualquier bar de carretera endosándose un par de copas de coñac dispuestos a salir a la carretera a jugarse las vidas ajenas. Odio su victimismo cada vez que el gobierno intenta aumentar las penas por infringir el código de la circulación.





Volver a empezar 2.0

23 10 2007

Cuando entro en un blog nuevo, acostumbro a leer la primera entrada. Quizá sea una chorrada, pero creo que dice mucho sobre el autor y sobre si merece la pena o no seguir ese blog.

Otras veces no es así, y se puede ver cómo un blog que empezaba bien va empeorando, o viceversa.

En fin, ahora me toca a mí hacerlo por segunda vez. Porque yo tenía (tengo aún) otro blog, que aún no sé si mantendré. Le he cogido cariño después de casi dos años publicando. Pero cometí tres errores (como en aquellos sketches creo que de Bigote Arrocet de un programa de mi infancia):

1.- Le hablé del blog a los colegas del curro.
2.- Le hablé del blog a mi familia.
3.- La combinación de 1, 2 y mi imprudencia llevaron a la identificación de datos personales.

Resultado final: ya no se puede escribir tranquilo (gracias sobre todo a la afiladora madre, que a todo le saca punta, de todo se quiere enterar y todo lo comenta con ese tono que hace que pienses “mamá, eso no se puede decir aquí). Así que he decicido, con gran dolor, abandonarlo.

A ver si ahora mi ego hipertrofiado me permite no cacarear mi nueva creación y puedo escribir lo que me salga del pijo.